| Llegando a la isla de Goa |
Uno de los mayores alicientes de viajar al noreste de Mozambique
es moverse de un lugar a otro en los típicos barcos a vela árabes denominados dhows o daos. Es fantástico deslizarse por las aguas turquesas, sin ruidos de motor, sólo el frufrú de las velas, el sutil quejido de la madera y la charla de los marineros. Eso sí, si vais en julio o agosto, planificad el viaje de sur a norte e intentad no hacer travesías de ida y vuelta. La vuelta hacia el sur, con el viento en contra puede durar tres veces más que la ida, podéis acabar empapados e incluso pasar un poco de miedo. Es justo entonces cuando te percatas de lo joven que es el capitán, y no digamos ya sus ayudantes. Eso nos sucedió a nosotras al volver desde Cabeceira pequena a Ilha de Moçambique. A duras penas conseguimos montar a bordo, antes de ponernos en marcha perdimos en el agua una de las pértigas de las que se ayudan para salir de la playa o atracar, ya en mar abierto al cambiar de orientación la vela se les mojó, con lo que aumentó considerablemente su peso y exigió de nuestra colaboración para poder volver a arriarla. Acabamos empapadas.
| Playa de Wimbi. Pemba |
Desde Ilha de Moçambique se pueden hacer diversas excursiones en dhow: a la isla de Goa, denominada así porque antiguamente los portugueses la utilizaban como escala en sus viajes a la India; a la ilha dos sete paus, a Cabeceira pequena, donde podéis disfrutar de bonitas playas, lagos donde bucear y centenarios baobabs, o a Chocas, con su enorme playa donde asoman los cangrejos en masa al atardecer como una especie de invasión.
| La playa de Chocas al atardecer |
Ir de Ilha a Pemba en barco ya es otro tema. Nuestro capitán en Ilha, Raimundo, nos dijo que él no se atrevía, como mucho hasta Nacala y con miedo. Incluso cuando nos llevó a Chocas, después del cague que habíamos pasado dos días antes, evitó el acercamiento por mar a la playa, y dejando el barco y a sus dos ayudantes a las puertas del manglar, nos guió por éste a pie, con el agua a veces por las pantorrillas hasta el camping y de allí a la playa.
De Chocas, ya en el continente, se puede ir en
| Chocas |
chapa o machibombo a Pemba. Sale del mercado hacia las 3:00 de la madrugada, pero os dirán que vayáis a las 2:00 para que veáis cómo despiertan el conductor y los ayudantes, cómo se dan media vuelta tirados en el asiento que ocupan tras comprobar que todavía pueden remolonear cinco minutos, cómo se ponen soñolientos a comprobar el estado del vehículo.... Hay que hacer transbordo en Namialo, pero no os preocupéis, los chavales del machibombo se encargan de todo, paran alguna chapa que vaya para allá y te mandan subir. Nosotras no tuvimos que esperar ni un segundo en Namialo.
| Murrebué |
| Murrebué |
| Playa de Tandanhangue. Dhow a Ibo. |
La isla tiene a parte de un conjunto arquitectónico de interés, agradables restaurantes.
| Llegando a la isla de Quirimba |
| Árabes esperando un dhow en la isla de Quirimba |
De Ibo se puede ir en barco a Matemo. Nosotras acordamos precio
| Matemo |
| Hacia Pangane |
Pero, como he dicho al principio, es importante ir siempre hacia el norte. Cuando llegamos a Pangane, un hombre que estaba en el hotel Panganar donde nos íbamos a alojar nos dijo: “¿vienen de Matemo? Ah! Con viento a favor bien, pero como haya ventanilha (a si llaman en Mozambique al viento en contra) el viaje es un puro baño”.
| Llegando a Pangane |
| Pangane |
| Rolas |